“No tenía brillo ni belleza para que nos fijáramos en él, y su apariencia no era como para cautivarnos. [3] Despreciado por los hombres y marginado, hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento, semejante a aquellos a los que se les vuelve la cara, no contaba para nada y no hemos hecho caso de él. [4] Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban. Nosotros lo creíamos azotado por Dios, castigado y humillado, [5] y eran nuestras faltas por las que era destruido nuestros pecados, por los que era aplastado. El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados.  Isaías 53. 2-5
 

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XXX - Feb. 2009

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Juntos en el diálogo nacional

Dora Amador

Si los exiliados cubanos nos llenamos de valor como los que residen en Cuba y participamos con ellos en el diálogo nacional que nos propone desde La Habana Oswaldo Payá, habremos dado un paso certero hacia la libertad.

Juntarse es la palabra de orden, nos indicó José Martí. Juntémonos de una vez, comprometiéndonos personalmente a lograr el cambio. Se nos ha dado un instrumento extraordinario: el Documento de Trabajo para el Programa de Transición, por medio del cual se realiza una consulta popular -allá y acá como una sola nación que somos- en un diálogo nacional para así diseñar entre todos el programa transitorio.

Los cubanos que allá han firmado el Proyecto Varela y otros que se suman al diálogo son víctimas de persecución y corren el peligro de ser detenidos, condenados a largos años de presidio y torturados. Y lo han hecho y lo hacen: estampan su firma con su dirección y el número de carné de identidad en los documentos que se entregan a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Tremendo coraje, tremenda fe. Los cubanos de la diáspora no corremos ningún peligro, vivimos libremente, pero se nos exige el valor de creer y dar el paso trascendente de unirnos en un proyecto común que conducirá a la libertad de nuestra patria.

Necesitamos iniciar la transición aquí, ahora. Para lograrla es imprescindible leer y discutir el Documento de Trabajo para el Programa de Transición hecho público por el Movimiento Cristiano Liberación (MCL) en mayo en La Habana y hace dos semanas en Miami. Estuve presente en la conferencia de prensa que convocó el Comité Coordinador del Diálogo Nacional Cubano en el Exterior en la mañana del 7 de julio en el Centro Félix Varela. Queridos hermanos, ésta no fue una conferencia de prensa más, les aseguro que fue un momento privilegiado y álgido en la historia de la nación cubana.

``Presentamos este Documento de Trabajo que será el instrumento para realizar este diálogo de manera ordenada y con una metodología que permitirá que todos los aportes y opiniones puedan ser recogidos e integrados. El Documento de Trabajo no es el programa transitorio. Es sólo un punto de partida que podrá cambiarse totalmente en el diálogo. Cuando los cubanos hayamos redactado ese programa transitorio, fruto de este diálogo, entonces, ejerciendo su derecho constitucional,los ciudadanos pedirán a la Asamblea Nacional del Poder Popular que lo someta a referendo'', explicó desde La Habana Payá. ``Como quiera pierde el gobierno de Fidel Castro, porque si lo acepta tiene que ir a elecciones, y si no lo acepta será también una derrota, un escándalo enorme, porque el mundo entero será testigo'', dijo el doctor Virgilio Beato, director del Comité Coordinador.

Para participar en este diálogo los cubanos debemos inscribirnos en la sede del Movimiento Cristiano Liberación, en el 1147 SW de la 13 Avenida, en Miami. Allí se les hará entrega del Documento de Trabajo para el Programa de Transición y se les explicará todo el procedimiento. Pueden llamar al 305-285-7970 o escribir a transicioncubana@yahoo. com.

Este proceso de participación ciudadana se realiza de la siguiente manera: grupos de entre 5 a 15 personas se comprometen a asistir a los encuentros que se convoquen y participar en ellos. Se elige un moderador y se convoca a las reuniones de cada equipo de trabajo con la frecuencia acordada. En cada equipo de trabajo se nombra a una persona que sirve de enlace con el Comité Coordinador.

Las modificaciones que se hagan al documento deberán ser sometidas al comité coordinador antes del 15 de noviembre; esto aplica también para los participantes en Cuba. Se redactará entonces el documento final del programa de transición, que será entregado a la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba el 25 de febrero de 2005, aniversario de la muerte del padre Félix Varela. Si es aprobado en referendo, el programa transitorio se convierte en la Ley Fundamental de Transición.

Cuando más de 11,000 cubanos -hoy superan los 25,000- tuvieron el valor de firmar el Proyecto Varela y Oswaldo Payá lo entregó a la Asamblea Nacional del Poder Popular en mayo de 2003, Castro, enfurecido, obligó a los cubanos a firmar una declaración que hacía la constitución irrevocable y el socialismo eterno. El gobierno violó así su propia constitución, que en el artículo 88 establece que a los ciudadanos también compete la iniciativa de leyes, ``en este caso ser requisito indispensable que ejerciten la iniciativa diez mil ciudadanos, por lo menos, que tengan la condición de electores''. Creo oportuno aclarar que este inciso del artículo 88 de la actual Constitución de la República, que es el argumento jurídico del Proyecto Varela para solicitar un referendo, fue copiado textualmente del artículo 135 de la Constitución del 40.

Es la representación pluralista y respetable que en la diáspora integra el Comité Coordinador; es que lo propone Oswaldo Payá, en quien confío plenamente y admiro y apoyo desde hace muchos años; es la participación activa de los miembros del MCL y de los cubanos dentro de Cuba; es que junto -los de allá y los de acá- estaremos trabajando ya en la transición; es participar como pueblo unido en este diálogo; es haber leído este histórico Documento de Trabajo lo que me convence de que es el camino a seguir.

Este camino desemboca en la libertad de la patria, la creación de una Asamblea Constituyente elegida por el pueblo y elecciones libres. Pero es imprescindible echar a andar. Demos el primer paso. Vamos a inscribirnos para empezar aquí, ahora, la transición pacífica hacia la libertad de Cuba.

21 de julio de 2004

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