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El sufrimiento de los cristianos en Argelia y
Egipto
Prohibido vivir su fe
John Flynn, L. C.,
ZENIT.org
ROMA - La pequeña comunidad cristiana de Argelia
ha soportado una dura prueba en los últimos
meses. Dos convertidos al cristianismo fueron
acusados hace poco de promover su fe y se les
condenó a una sentencia suspendida y a multas,
informaba el 2 de julio Associated Press.
Rachid Mohammed Seguir y Jammal Maman fueron
sentenciados por el crimen de "distribuir
documentos que animaban a debilitar la fe de los
musulmanes", afirmaba su abogado Khelloudja
Khalfoun.
Los condenados son protestantes evangélicos,
procesados cuando se encontraron en 2007 en sus
coches extractos de la Biblia y de otros libros
cristianos.
Según la información publicada por el gobierno
de Estados Unidos, el 99% de los argelinos es
musulmán.
Poco antes, el 3 de junio, tras la condena de
cuatro cristianos argelinos, un reportaje de
Reuters indicaba que el Consejo Islámico Supremo
de nominación estatal, que regula la práctica
religiosa, había acusado a los protestantes
evangélicos de intentar dividir a los argelinos
a través de una campaña secreta para lograr
conversos.
Según el artículo, bajo una disposición de una
ley de 2006 que limita el culto religioso a los
edificios aprobados por el gobierno, más de una
docena de iglesias han sido cerradas en los
últimos seis meses.
El 28 de mayo, Compass Direct News, una agencia
especializada en la persecución de cristianos,
informaba del caso de una mujer cristiana,
Habiba Kouider. Fue arrestada en su ciudad natal
de Tiaret el 29 de marzo.
La policía encontró algunas Biblias y libros
cristianos en el bolso de mano de Kouider y la
condujo ante un fiscal del estado. Según Compass
Direct News, el fiscal le ofreció retirar los
cargos contra ella si Kouider se reconvertía al
Islam.
Durante la audiencia inicial se acusó a Kouider
de tener materiales con el propósito de
"alborotar la fe" de un musulmán, un delito
castigado con más de cinco años de prisión.
Iglesias cerradas
El artículo también informaba además de una ola
de cierres de iglesias y de casos judiciales en
contra de cristianos en Argelia, ha habido una
serie de artículos negativos en la prensa local
advirtiendo que el evangelismo cristiano plantea
una amenaza a la unidad del país.
Compass Direct publicaba el 27 de mayo un
análisis en profundidad de la situación en
Argelia. El cierre de muchas iglesias
protestantes en los meses precedentes se debió a
que las autoridades decidieron hacer cumplir una
ley de febrero de 2006 que no se había puesto en
práctica antes.
La mayoría de los cierres de iglesias tuvieron
lugar en la región de la Cabilia, en el este,
una zona montañosa dominada por la minoría
étnica bereber.
"Esta es la mayor presión a la que los
cristianos se han enfrentado en Argelia",
afirmaba Farid Bouchama, un tele evangelista
argelino que vive en Francia. "Antes había
discriminación en las familias y en los puestos
de trabajo, pero esta es la primera presión
organizada desde el estado".
La ley también ha alcanzado a algunos católicos,
informaba Compass Direct. En diciembre pasado un
sacerdote católico fue arrestado por rezar con
inmigrantes cameruneses en la frontera argelina.
Según el artículo, esta es una práctica que ha
seguido los sacerdotes católicos en la última
década. El caso ha sido apelado a la corte
suprema argelina.
Prohibidos los católicos
De igual forma, por primera vez en 30 años, se
ha prohibido a los sacerdotes católicos que
celebren la Navidad y la Pascua para los
expatriados italianos que trabajan en la
industria del petróleo de Argelia.
Ahora los sacerdotes deben también pedir permiso
al gobierno para lo que antes eran sus
actividades pastorales normales, como visitar a
los presos en la cárceles.
Los problemas de los católicos se ponían de
relieve en un artículo del 27 de febrero en el
periódico español El País. El periódico afirmaba
que dos meses antes, el arzobispo retirado de
Argel, Henri Teissier, junto con el nuncio
apostólico, organizaron un encuentro con 15
embajadores presentes en Argelia.
Durante el encuentro, el líder católico entregó
en mano a los embajadores una larga lista de los
problemas y actos de persecución sufridos por
los cristianos desde el 2006. Entre las
dificultades reveladas estaba un intento de las
autoridades en el 2007 de forzar a abandonar
Argelia a todos los sacerdotes y monjas nacidos
en el extranjero, supuestamente por su propia
seguridad, debido a las amenazas de los
extremistas islámicos.
Según El País, hay cerca de 110 sacerdotes y
monjes y 175 religiosas en Argelia. El periódico
afirmaba que el arzobispo Teissier había
protestado contra la actuación del gobierno y
pudo lograr que se cambiara el decreto que
amenazaba con expulsar al clero y a los
religiosos.
Coptos bajo presión
Egipto es otro país donde los cristianos están
bajo amenaza. Según un artículo de 7 de julio
publicado en el Washington Post, una combinación
de presión desde el Islam y episodios de
violencia sectaria está forzando a la minoría
cristiana copta a encerrarse para protegerse.
Se estima que los 6-8 millones de coptos, que
viven con más de 70 millones de musulmanes en
Egipto, han sufrido repetidos ataques en los
últimos meses.
En las últimas décadas, comentaba el Washington
Post, musulmanes y cristianos vivieron juntos en
una atmósfera de tolerancia religiosa y los
miembros de ambas religiones se mezclaban
libremente entre ellos.
En estos años recientes, la extensión de las
ramas más intolerantes del Islam ha hecho cada
vez más difícil la vida para los cristianos.
El artículo también observaba que muchos coptos
piensan que las políticas del gobierno los
consideran ciudadanos de segunda clase. Les
exigen, por ejemplo, aprobación presidencial
para poder construir una iglesia.
Un ataque reciente, informaba el periódico
católico italiano Avvenire el 19 de junio, fue
el secuestro de María Gerges Labib, de 17 años,
quien fue secuestrada por la fuerza cuando salía
de la escuela en la localidad de Abu Al Matamer.
La comunidad copta sospecha que fue secuestrada
con la intención de forzarla a convertirse al
Islam.
Ahondando en el agravio, fueron arrestados 17
coptos, que formaban parte de un grupo de
protesta fuera de la estación de policía local.
La demostración pacífica se llevó a cabo para
protestar por la falta de actuaciones policiales
ante el secuestro.
El artículo de Avvenire mencionaba también un
reciente ataque incendiario contra el monasterio
copto de Abu Fana, que fue asaltado por una
multitud de musulmanes que protestaban contra lo
que afirmaban era un construcción ilegal de un
muero alrededor del monasterio.
Ha habido alguna evolución positiva en Egipto,
afirmaba Paul Mashall, profesor en el Centro
para la Libertad Religiosa del Hudson Institute,
en un artículo publicado el 3 de marzo en la
revista Weekly Standard.
Conversos
Marshall explicaba que algunos veredictos
recientes de la Corte de Administración de
Justicia de Egipto garantizan un respiro a las
minorías religiosas. En uno de ellos, el 9 de
febrero, se dictaminó que 12 cristianos que se
habían convertido previamente al Islam podían
volverse a convertir de nuevo al cristianismo y
cambiar sus documentos de identidad reflejando
esto.
Sin embargo, se trató de una victoria a medias,
añadía Marshall. El tribunal también estipuló
que los cristianos deben tener la expresión "ex
musulmán" en sus documentos. "Esto les marca
esencialmente como apóstatas y les expone a la
persecución y al ataque", afirmaba Marshall.
Marshall también informó de otro decreto del
tribunal, en el que dictaminaba que no se podría
reconocer la conversión al cristianismo de
Mohammed Hegazy, que había nacido musulmán. La
razón dada por el tribunal fue que "las
religiones monoteístas fueron enviadas por Dios
en orden cronológico" y, por tanto, uno no puede
convertirse a "una religión más antigua".
El tema de los conversos es, de hecho, un
problema en algunos países musulmanes. En
Somalia, a Daud Hassan Ali se le disparó por
haberse convertido del Islam al cristianismo,
informaba el 15 de abril la BBC.
Su esposa, Margarita Ali, declaró que había sido
asesinado por haberse convertido, tras haberse
hallado el cadáver de Daud Hassan Ali en la
escuela que su organización de asistencia había
construido en Beledweyne.
Rehana Ahmed, de Birmingham, y dos profesoras
keniatas también fueron asesinadas. Ali dejó
Somalia en 1967 y se convirtió en cristiano tras
su encuentro con los misioneros. Tras asentarse
en Gran Bretaña, volvió a Somalia después de
jubilarse porque podría establecer una escuela
para ayudar a educar a muchos niños sin
educación del país.
La Escuela Privada Inglesa Hakab fue completada
sólo un mes antes del ataque. La sangre de los
mártires sigue siendo vertida hoy en muchos
países. |