Madre de la Reconciliación


Reúne a tu pueblo disperso por el mundo.
Haz de la nación cubana un hogar de hermanos y
hermanas para que este pueblo abra de par en par su mente, su corazón y su vida a Cristo, único Salvador yRedentor, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
A
mén

 

 

Cuban Research Institute

Cuban Study Group

 

 

 

Mons. Agustín Román: 44 años con la Virgen de la Caridad

 

 

 

 

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DIÁSPORA 

    
El éxodo, de Marc Chagall

 

 

12 de mayo de 2013

Los cubanos: un pueblo disperso
Jorge Duany
CRI

 

Domingo 22 de abril de 2012

La diáspora cubana en el siglo XXI

Cuban Research Institute
Florida International Institute

 

Domingo de Ramos, 1 de abril de 2012

Cuba y su Diáspora: Actitudes y políticas que debe adoptar la diáspora para reintegrarse en Cuba
Carlos Saladrigas
Centro Cultural Padre Félix Varela
La Habana, Cuba

Carlos Saladrigas entra al Centro Cultural Padre Félix Varela, en La Habana, para dar su charla "Cuba y su diáspora: Actitudes y políticas que debe adoptar la diáspora para reintegrarse en Cuba.

 

 

Piden a los exiliados ser parte de los cambios
Soledad Álvarez/EFE

 

El legado de la diáspora católica cubana
Dora Amador

Uno de los empeños de la sección Diáspora es dar a conocer la gran obra evangelizadora que han realizado los católicos cubanos en el exilio. Es necesario que los historiadores y la Iglesia cubanos tengan muy en cuenta este legado que han ido dejando los católicos cubanos en su larga y fecunda diáspora.

Para un cristiano es imposible no dar a conocer la belleza del Evangelio anunciando a Jesucristo, que con su muerte y resurrección realizó la salvación. "En la raíz de toda evangelización no hay un proyecto humano de expansión, sino el deseo de compartir el don inestimable que Dios ha querido darnos, haciéndonos partícipes de su propia vida", dice Benedicto XVI en su última Carta Apostólica dedicada a la promoción de la nueva evangelización.

Y eso exactamente le sucedió a los miles de cubanas y cubanos católicos que salieron de Cuba, despojados de todo menos de su fe, durante la década del 60. La llama del padre Félix Varela, que sin dejar de amar a Cuba pudo y supo inculturarse en Estados Unidos para continuar su misión –muy poco se ha escrito en Cuba, si algo se ha escrito, sobre su apostolado en defensa y acogida de los irlandeses inmigrantes de Nueva York–, prendió rápidamente en los nuevos exiliados católicos cubanos que fueron llegando a Miami. Cómo no iba a prender si es la misma llama, la de Cristo, la que guiaba a Varela y a los laicos, religiosos y religiosas que llegaban cada día, buscando nueva vida, un nuevo hogar en una nueva tierra, pero sabiéndose hijos de una misma Iglesia. Se integraron y poco a poco se empezó a ver su fecunda obra de misión, hasta hoy: se fundaron colegios católicos, como el del Sagrado Corazón, el Colegio de Belén, La Salle, la Universidad de St. Thomas, un Instituto de Teología Hispana y Latina en la Universidad Barry. Casas de retiros y pastoral familiar, tan necesaria entre los exiliados e inmigrantes en este país, como la Casa Manresa y los Encuentros Familiares, fundada por el padre jesuita cubano Florentino Azcoitia, recientemente fallecido, la Casa de Retiros Juan Pablo II, de ejercicios espirituales ignacianos, fundada por el P. Amando Llorente. La Agrupación Católica Universitaria, una institución muy importante en Cuba en la formación de jóvenes profesionales católicos, se fundó en Miami a principio del 60 y hoy está llevando a cabo su misión educativa apostólica en varias ciudades de Estados Unidos, estas misiones se llaman ACU Casas. Puede visitar su magnífica página web de estudios, que cuenta con una biblioteca y enlaces muy buenos.

Innovadores departamentos de pastoral hispana en otras universidades católicas del país, uno de los mayores santuarios marianos de la nación –la Ermita de la Caridad, la patrona cubana que se hizo en la diáspora patrona de todos los inmigrantes latinoamericanos–, riquísimas obras pastorales y misioneras en todo Estados Unidos, muy en especial el South East Pastoral Institute, SEPI; se han publicado libros y tesis y artículos y documentos trascendentes para la formación religiosa hispana a nivel nacional. Algunos de los más importantes teólogos de Estados Unidos son cubanoamericano. Uno de ellos, Miguel Humberto Díaz, fue nombrado embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede en octubre de 2009; Alicia Marill, la primera y única teóloga que ha dedicado su pensamiento y gran parte de su obra a fundamentar la teología cubana del destierro, y junto al también teólogo cubano, Orlando Espín, fundadora de la Academy of Catholic Hispanic Theologians of the United States (ACHTUS); Roberto Goizueta; Ada María Isasi Díaz y otros en formación. También obra de un sacerdote cubano, Pedro García, fue la iniciativa de la Misión Santa Ana, para proveer servicios sociales y pastorales a miles de trabajadores del campo del sur de la Florida, la inmensa mayoría inmigrantes latinoamericanos. Y en plena ciudad de Miami, en un barrio pobre se halla la parroquia Corpus Christi, magnífica muestra de lo que puede hacer un hombre que se preocupe por la evangelización y la asistencia social y médica a los más pobres del área, me refiero al P. José Luis Menéndez. Este cubano, que salió niño de Cuba, ha logrado expandir la parroquia para poder servir a muchoso más hispanos pobres de otros sectores, donde ha construido iglesias-misiones, adscritas a la parroquia. Asimiso ha creado un Centro Asistencial que ofrece servicios médicos, legales y educacionales.

Alguien que merece nuestra atención por su obra a favor de la vida es Magaly Llaguno, fundadora de Vida Humana Internacional. Los invito a conocer a esta valiosa cubana y su compromiso con la vida.

Se haría muy extenso esto si hablo ahora de lo que nos han dejado en herencia los sacerdotes llegados de Cuba, y la tremenda obra que realizan hoy la mayoría de ellos, ordenados en Estados Unidos, de nuevas generaciones cubanoamericanas. Y por supuesto, los obispos cubanos, como el querido Mons. Eduardo Boza Masvidal, consagrado en Cuba, pero la mayoría aquí. De eso prometo escribir pronto para añadir a esta contribución que quiero hacer al rescate de nuestra historia espiritual.

Mucho se ha hecho, no dejemos atrás la catequesis infantil y de adultos en las parroquias, los círculos de oración, la dirección espiritual, los Movimientos Apostólicos y Cursillos de Cristiandad, los Ministerios Laicos, de la Arquidiócesis de Miami, creados ambos por cubanas; la ayuda a los necesitados por medio de obras caritativas cubanas, y la puesta en práctica de la doctrina social de la Iglesia a través precisamente de la creación de obras misioneras, como es Amor en Acción, creada por Alicia Marill, y Fe en Acción, del padre Franciso Santana, una vida de entrega apasionada a Cristo y a Cuba. Mi amigo querido, el Padre Santana, murió y me siento honrada de que me haya revelado las fuentes de donde provenía el dinero con que podía enviar decenas de miles de dólares en medicina a Cuba. El Padre Santana salvó muchas, muchas vidas de cubanos y pudo aliviar muchos dolores y sanar muchas enfermedades a través de su organización, que casi mantenía en secreto, para evitar problemas políticos en Miami. Monseñor Agustín Román, el obispo más amado del exilio, se hizo cargo de la obra que ahora se llama Fundación Padre Santana. Cubanos con fe en acción.

Inmerso en el dolor y el desasosiego, el inicio de una nueva vida en tierra ajena; la nostalgia perenne, la añoranza que no muere, estoy convencida de que ha habido una misteriosa llamada de Dios y se ha respondido con todas las fuerzas de que es capaz un pueblo creyente en destierro. Cristo nos han guiado, el Señor nos ha sostenido e inspirado.

En la sección Diáspora los lectores encontrarán una magnífica recopilación de textos que recogen esta historia dispersa y profética. ¡Ah! Le recomiendo entrar en cada uno de los sitios que aparecen aquí en rojo. Mucho se enriquecerá su conocimiento y experiencia sobre lo que he querido comunicar.

Sábado 2 de julio de 2011

Fiesta del Inmaculado Corazón de María

Cuba y su díaspora: El desafío de facilitar un reencuentro
Carlos Saladriagas
Conferencia de Obispos Católicos de Cuba


La Habana, 30 de Junio de 2011 /
 Debemos partir de la base de que existe un problema de fondo cuando un país no genera la capacidad económica, o el clima político,  para retener a su población sin que ésta enfrente presiones o anhelos migratorios. Los países prósperos, lejos de padecer emigración, se encuentran con el buen problema de controlar la inmigración. 

Aunque a corto plazo, la emigración cubana se ha convertido en una de las fuentes más importantes de remesas y divisas a la Isla, de cara al futuro la continuación de la emigración presenta un problema agudo, ya que somos el único país de América con una población decreciente. En la mayoría de los países donde se emigra,  generalmente la emigración proviene de los sectores más pobres y de escasa educación. En el caso cubano se trata de personas educadas y capacitadas, producto de una enorme inversión nacional en este ámbito, pero que carecen de las oportunidades necesarias para proveerles a sus familias un futuro mejor. 

La diáspora cubana, aunque extendida por muchos países, tiene una concentración particular en el sur de Florida, donde ha demostrado características marcadamente distintas a todas las olas migratorias que han formado parte de lo que es hoy Estados Unidos. Es notable el poder económico y político que han adquirido en pocos años los cubanos en el sur de Florida. 

No obstante, ésta ola migratoria desde Cuba, que no ha decaído aun, representa, además, un reto y un gran activo estratégico para el futuro de Cuba. La diáspora del sur de Florida es una verdadera caldera de pasiones, dolor, tendencias políticas, extremismos, añoranzas y sueños. Pero algo que casi todos comparten, es que, aun en los jóvenes que ni siquiera la conocen, no han olvidado a Cuba, ni dejan de hablar de ella.

Si bien está decir que para que Cuba cambie todos los cubanos tenemos que cambiar, la diáspora cubana ya comenzó su jornada. Mientras algunos de nosotros hablamos de Cuba, muchos se están integrando a Cuba a través de los nexos familiares y afectivos que mantienen. Este gran sector de la diáspora está ya transitando, y de forma muy directa está teniendo un impacto enorme en la Isla. Más de 300 mil personas viajaron a Cuba el año pasado, remitieron varios miles de millones de dólares, van cargados de suministros para sus familiares, tanto para el uso personal como para la reventa, y contribuyen con insumos y capitales a las miles de pequeñas empresas que están brotando en toda la Isla. Estos, que son mayoritariamente los emigrados más recientes, están reunificando al país, persona a persona, familia a familia. Pero quedan muchos otros sectores de la diáspora, los más políticos, los que llegaron hace muchos años, y la clase empresarial, que aún están por comenzar su proceso de reunificación y de reintegración a Cuba.

En estos sectores radica una gran parte del potencial de la diáspora, que va desde la disponibilidad de capital hasta la llave para la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Ahí radica el reto y el activo estratégico. El activo consiste en una clase exitosa y capacitada en el manejo de los mercados, en una fuente importante de capital, y en la capacidad de ayudar a legitimar los difíciles procesos de cambio que enfrenta Cuba hoy y que enfrentará, aun más, en el porvenir.

El reto consiste en saber evolucionar desde una posición de obstáculo a una de activo transicional. Para esto se hace necesario tener la sabiduría, sobre todo en los años venideros, de no usar su poder político para dañar la soberanía de Cuba, sino para fortalecerla. Tenemos que aceptar la realidad de que la relación de Cuba con Estados Unidos siempre será asimétrica, pero una diáspora integrada, fuerte y poderosa, tendrá la capacidad de balancearla favorablemente en bien de Cuba.

Lograr esa integración, tan necesaria para la nación, exige que todos cambiemos. Cuba tiene que abrirse a su diáspora y su diáspora a Cuba. Cuba tiene que respetar los derechos de todos sus hijos, incluyendo a los que vivimos fuera. Somos cubanos, al igual que los de allá, con derechos y deberes. Es menester que se nos respete el derecho de regresar, algo tan humano como legítimo. Por nuestra parte, habrá en la diáspora aquellos a quien la historia dejará a un lado, porque no supieron, o no quisieron, tomar el paso de la reunificación. Pero quien sí añore y desee dar ese paso, debe adoptar actitudes facilitadoras y habilitantes.

Entre esas actitudes, la más importante es la humildad. Quizás tengamos más riquezas que los de allá, pero eso no nos hace más ricos. Hay muchos tipos de riquezas. Quizás tengamos algunos conocimientos que en la Isla se carece, pero hay muchas experiencias, vivencias y conocimientos que los de la Isla nos pueden enseñar. No tenemos un monopolio sobre el dolor, víctimas somos todos, muchas veces de nosotros mismos. Somos cubanos, al igual que todos, y solo con el corazón en la mano podremos superar el abismo de la separación y del tiempo.

En segundo lugar está la actitud de facilitar la reconciliación y la reunificación. Siempre van a existir problemas; pero ninguno debe alejarnos de la meta. Usando las palabras del cardenal Jaime Ortega, los materiales para construir puentes y murallas son los mismos. Es nuestra decisión cómo utilizarlos. Primero hay que remover obstáculos y derrumbar los muchos muros que a través de los años hemos erigidos en ambas costas. Después, tenemos que construir los puentes. La confianza y el respeto son esenciales para el entendimiento y la reconciliación.

Tercero, es esencial que haya una disposición al diálogo y una preferencia a escuchar antes de hablar. El diálogo, para que sea exitoso, requiere transparencia y respeto. Por necesidad tiene que preceder a la reintegración, ya que después de tantos años hemos de aprender a conocernos y a entendernos, reconociendo, apreciando y valorando nuestras diferencias.

En cuarto lugar, es importante contar con una visión enfocada hacia el futuro. Aunque la historia contiene importantes lecciones, a corto y mediano plazo, el pasado enloda y divide, mientras que el futuro conlleva el potencial de unirnos y de lograr algo conjuntamente. Claro está que el futuro se edifica sobre el presente, por lo que  hay que salvar lo que se debe salvar, y desechar lo que se debe desechar.

Quinto, pero muy importante, es una actitud de valentía, sin miedo. Lo desconocido y lo incierto siempre nos atemoriza. Hace muchos años que nos tenemos miedo, unos a otros. Debemos sobreponernos al miedo y estrecharnos las manos. Hace tiempo que no nos vemos, pero somos hermanos. Es cierto que no sabemos qué traerá el futuro, pero éste tiene el potencial de ser mejor que el presente y el pasado. Debemos enfrentarnos a él con valentía, optimismo y esperanza.

Sexto, hay que saber soñar. La capacidad de soñar es contagiosa y poderosa. El sueño nos permite ver las cosas como deben ser, o como pueden ser. Soñar nos deja ver el futuro, nos contagia de optimismo y de colaboración, nos permite obviar nuestras fallas y ver solo lo bueno y agradable. El sueño nos puede unir como nación.

Por último, y lo más importante, es el amor. El amor que nos debemos como hermanos, y el amor que se nos da como cristianos. El amor todo lo puede. Es capaz de sobreponerse a la mayor de las dificultades y al mayor de los obstáculos. El amor puede más que el rencor, que el odio y que el miedo. Es lo que más necesita Cuba ahora y lo que necesitará mañana, y es lo que somos capaces de dar y recibir a plenitud. Esa es la actitud que nos humaniza, y que por sí sola es capaz de reunir todas las actitudes que nos hacen cubanos y compatriotas. Ha de ser el cemento con el que edificaremos entre todos la Cuba del mañana.

Han sido muchas décadas de separación y éxodos. Cuba tiene que volver a la normalidad, reinsertarse plenamente en la institucionalidad internacional y encontrar su espacio en una economía global cada vez más competitiva. Para lograrlo necesita la reunificación y la reconciliación con la diáspora que ahora, más que nunca, resultan posibles, aunque no fáciles. Para lograrlas hay que propiciar un ambiente de inclusión y crear oportunidades y espacios de diálogo y de encuentro. Esta es una responsabilidad compartida entre los de afuera y los de adentro.

Cuba enfrenta grandes retos y problemas, en un momento en el cual el mundo entero está sumido en una enorme crisis económica, en peligros geopolíticos, retos ambientales, crecientes desigualdades y, en no pocos países, extrema pobreza. La economía mundial y los avances tecnológicos imponen una competitividad intensa y una capacidad de cambio rápida y constante. La Cuba de hoy está lejos de hallarse preparada para enfrentar estos retos.

Los procesos de cambio, que tanta falta hacen, también ofrecen peligros desde el precipicio del consumismo desenfrenado que deshumaniza, el crecimiento económico disparejo capaz de dejar a grandes sectores de la población hundidos en la pobreza, hasta la corrupción endémica que aflige a la región y desemboca en Estados “fallidos” donde las mafias, los oligarcas y los hampones operan con impunidad.

Es por eso que en ambas orillas aquellas generaciones que contribuyeron a crear los problemas o la nuestra, que los acrecentó, debemos compartir una obligación especial orientada a buscar las soluciones que Cuba necesita para encaminarla en una dirección que aproveche el capital humano de nuestro pueblo y las ventajas estratégicas con las que cuenta. Muy fácil sería posponer las soluciones para las nuevas generaciones, pero el deber nos hace un llamado distinto. Todos hemos cometido errores que han dañado a la Patria, por lo que a todos nos concierne la tarea de rectificarlos.

 

 

Catolicismo cubano: Isla y diáspora
Alicia Marill

Rolando Suárez, Alicia Marill y John Swope, S.J., del secretariado de la Iglesia para América Latina, de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.
(Fotos: Dawn Dinovo, Universidad Notre Dame)
Sixto García, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes
y el Padre Robert Felton, C.S.C.



Dispersos y elegidos
Alicia Marill

“A todos los dispersos” dirige Pedro su Primera Carta en el Nuevo Testamento, a los desterrados de aquella época. Seguidamente Pedro les llama “los elegidos”.

De acuerdo con la Carta de Pedro parece que hay una gracia destinada a aquellos que “sufren las pruebas de fuego” por haber tenido que salir de su tierra y dejar sus comunidades. En efecto, la condición de ser extranjeros, señalan los estudiosos bíblicos, implica una elección, un llamado a dar testimonio del Evangelio con toda la vida.

Es posible que para los que vivimos la experiencia de exilio este concepto nos parezca contradictorio, paradójico. En verdad, es un concepto semejante al evento Pascual de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. En el exilio se siente un desgarramiento: la separación de la familia y de nuestros afectos, dejar todo lo que nos era conocido y entrar de pronto en un mundo muy distinto, es una experiencia devastadora. Nuestro modo de ver la vida entra en conflicto inmediato con el de la sociedad a la que llegamos.

Esa Primera Carta de Pedro afirma que Dios “por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo para vivir en esperanza”(I P.,1,3).

En estos tiempos de reflexión cuaresmal sobre el Misterio Pascual, los invito con urgencia a leer y a meditar el mensaje que se encuentra en esta epístola. Su tono es de gran cariño y precisión. A su vez, nos exhorta a una conducta de vida basada en el llamado que considera explícito. Es una reflexión de fe sobre el significado profético que tiene nuestra condición de exiliados, y que puede ser luz y vivencia evangélica en nuestras comunidades cubanas en la diáspora.

La Carta de Pedro incita a los dispersos a ser testigos de esperanza, interesándose, involucrándose de manera constructiva en todo lo concerniente al lugar de su nuevo destino. ¡Que nuestras buenas obras glorifiquen a Dios!

Esta Palabra de Dios en el Nuevo Testamento me continúa afirmando cuánta gente buena y generosa hay en el exilio. Cuántas familias cubanas han luchado y luchan por criar debidamente a sus hijos, cuántos cubanos a través de los años han sembrado sus semillas de fe fuera de su tierra, realizado esfuerzos extraordinarios en la evangelización y en obras que ejemplifican las enseñanzas de la doctrina social de la Iglesia Católica. Cuántos ejemplos de cubanos en profesiones de servicio y organizaciones locales e internacionales dedicadas al bien común.

Esta carta nos da rayos de esperanza y consuelo, aunque nos alerta sobre los peligros de la vida en el destierro.

Me pregunto cómo entenderán en Cuba esta pequeña exhortación de Pedro si se aplica a los cubanos fuera de la Patria.

En días pasados he escuchado distintas voces recién llegadas de Cuba sobre lo que piensan del exilio. A estas personas me unen lazos afectivos muy fuertes. Les llamo voces a esas expresiones que a mí se me clavan en el alma. Se dicen a cada rato, son muchas y a veces contradictorias: un cubano que lleva pocos años viviendo en Miami afirma con emoción que en el exilio se guarda el tesoro de lo que significa ser cubano. Otra persona recién llegada habla con despecho sobre los que desde el exilio visitan a Cuba desplegando arrogancia y opulencia.

Me he convencido en los últimos años de que sólo en una conversación sincera a la luz de la fe, acogiendo nuestras propias historias personales, podemos descubrir lo que ha sido cubierto y distorsionado por tantos años dentro y fuera de la Isla.

Nuestra historia cubana también está dispersa. Sin embargo, el estado de dispersión se interpreta en la Biblia como un plan de elección por parte de Dios, y por lo tanto, hemos de encontrar la fuerza para vivir este estado de marginalidad y dolor con la convicción de que en el sufrimiento existe un llamado divino, una vocación para expandir por todas las naciones las semillas de redención que hay en nuestras vidas.

Si un día pudiésemos recuperar, reconstruir nuestra propia historia cubana, nos daremos cuenta de que la nuestra es una historia sagrada.

Reconocemos los ejemplos heroicos, los testimonios de fe que han dado tantos de los nuestros en su lucha por alcanzar una vida digna, como hijos e hijas de Dios.

Es mi más ardiente deseo que usemos pastoralmente la I Carta de Pedro para reflexionar y compartir en nuestras comunidades del exilio. Ser cristiano en nuestras sociedades actuales es ya de por sí vivir en exilio, seres marginales.

A la luz de nuestra fe podremos reconocer que estar dispersos, con sus tribulaciones y su dolor, también tiene frutos de redención, de una nueva vida vivida en misión.

La Dra. Alicia Marill es presidenta del Consejo Nacional Católico para el Ministerio Hispano y directora del programa de doctorado de Ministerios de la Universidad Barry. Es miembro de En Comunión.

mailto:amarill@mail.barry.edu

 

Miércoles 12 de octubre de 2011

Un informe a considerar

El Instituto de Investigaciones Cubanas de FIU presentó en el Salón Padre Félix Varela de la Ermita de la Caridad el informe "La diáspora cubana en el siglo XXI". Aquí podrán escuchar –y ver interesantísimas gráficas– a los ponentes.

El informe en pdf: La diáspora cubana en el siglo XXI

La presentación en Washington del Diálogo Interamericano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Martes, 18 de mayo de 2010

              La cantante Lio (izquierda) y la escritora cubana Zoé Valdés, en
              al acto de apoyo a las Damas de Blanco cubanas, amparado por el
              Ayuntamiento de París y apadrinado por la organización Reporteros
              Sin Fronteras y por la Federación Internacional de Derechos Humanos.
 

                                                                                  EFE/SOPHIE ROBICHON

Memorable acto por la libertad de Cuba en París     

Con el leitmotiv del poema Libertad, de Paul Eluard, se realizó frente a la alcaldía de París un poderoso acto a favor de la libertad de Cuba. El poder irradió porque la prensa internacional estaba allí, cubriéndolo, e innumerables personas tuvieron acceso a la información que nos urge dar a conocer a los cubanos libres: quiénes son las Damas de Blanco, Orlando Zapata Tamayo, los disidentes cubanos, las huelgas de hambre, el totalitarismo castrista y la apremiante necesidad de cambios hacia la democracia en Cuba. Para mí fue impresionante poder ver y escuchar, por ejemplo, a la gran pintora cubana a quien nunca había visto, pero siempre admirado, Gina Pellón, a pesar de sus años y su fraglidad, diciendo presente y reclamando la libertad para Cuba. Lo mismo del escritor Eudardo Manet.

Este evento poético y solidario, de honda significación para todos los amantes de la libertad donde quiera que se encuentren, se lo debemos agradecer a la escritora Zoé Valdés, creadora, promotora y organizadora de todo. Debajo podrán ver el emocionante vídeo tomado por Javier de Castromori. Hablaron M. Pierre Shapira, Adjunto del Alcalde de París para las Relaciones Internacionales, Europa y la Francofonía, M. Jean-François Juillard, secretario general de Reporteros sin Fronteras, Mme. Sophie Bessis, secretaria general de la Federación Internacional de los Derechos Humanos, Jacobo Machover, Mme. Geneviève Garrigos, presidenta de Amnistía Internacional, Francia, la cantante Lío, Gina Pellón y Eduardo Manet, junto a otros recitaron los versos del hermoso poema Libertad, de Paul Eluard. Lo pueden escuchar en francés en este vídeo de colección para la historia de Cuba. 

 

Lunes, 17 de mayo de 2010

Zoé Valdés: la lucha amorosa y fiera por la libertad de Cuba

La ciudad luz es una inmensa llamarada que grita por la libertad de Cuba desde el 15 de mayo. Todos los anuncios lumínicos de todos los barrios de París muestran este letrero hasta mañana, día 18, en que tendrá lugar el gran encuentro por la libertad. Esto se debe a la obra de una mujer, la escritora Zoé Valdés, cubana de incesante y apasionada lucha por la libertad de la patria. Debajo he puesto las fotos y el texto de Zoe Valdés en su blog.

En él encontrarán más información sobre el acontecimiento de mañana.

Foto: Ricardo Vega

 

En español:
PARÍS APOYA A LAS DAMAS DE BLANCO QUE LUCHAN POR LIBERAR A SUS FAMILIARES.
ENCUENTRO EN EL PARVIS DEL HÔTEL DE VILLE 4E
MARTES 18, – 11 H 30
.

Con las Damas de Blanco mañana en la Alcaldía de París: Lío y Nadine Trintignant entre otras personalidades.
Zoé Valdés

Un homenaje a las Damas de Blanco, se vestirán las dos estatuas que guardan la entrada de la Alcaldía de blanco, leeremos poemas, y se dirán varios discursos. En la tribuna estaremos: el escritor y cineasta Eduardo Manet, el cineasta Ricardo Vega, la cineasta y escritora Nadine Trintignant, Lío, actriz, cantante, y jurado de la Nouvelle Star, el escritor Jacobo Machover, la pintora Gina Pellón, el señor Pierre Shapira, adjunto del Alcalde de París para las Relaciones Internacionales, Europa y la Francofonía, Jean-François Juillard, director de Reporteros sin Fronteras, Geneviève Garrigos, de Amnistía Internacional, Laurent Müller, presidente de la Asociación Cuba Libre Europa, Sophie Bessis, secretaria general de la FIDH, Valérie Lombard, Directora de Développement de Human Wrights Watch Paris, entre otras personalidades. Catherine Deneuve nos envía un mensaje de solidaridad, y María de Medeiros también.

Allí estaremos, 11 h 30, Parvis de l’Hôtel de Ville, frente a la Alcaldía de París.

 

 

 

 

 

 



Palabras de Mons. Meurice y del Santo Padre sobre la realidad del cubano en la isla y el exilio

En la bienvenida, Mons. Meurice dijo:
Hay otra realidad que debo presentarle. La nación vive aquí y vive en 1a diáspora. El cubano sufre, vive y espera aquí y también sufre, vive y espera allá fuera. Somos un único pueblo que, navegando a trancos sobre todos los mares, seguimos buscando la unidad que no será nunca fruto de 1a uniformidad sino de un alma común y compartida a partir de la diversidad. Por esos mares vino también esta Virgen, mestiza como nuestro pueblo. Ella es la esperanza de todos los cubanos. Ella es la Madre cuyo manto tiene cobija para todos los cubanos sin distinción de raza, credo, opción política lugar donde viva.

Durante su homilía, el Papa dijo:

Desde aquí quiero enviar también mi saludo a los hijos de Cuba que en cualquier parte del mundo veneran a la Virgen de la Caridad; junto con todos sus hermanos que viven en esta hermosa tierra, los pongo bajo su maternal protección, pidiéndole a Ella, Madre amorosa de todos, que reúna a sus hijos por medio de la reconciliación y la fraternidad.

Más adelante, añadió:

Tu nombre y tu imagen están esculpidos en la mente y en el corazón de todos los cubanos, dentro y fuera de la Patria, como signo de esperanza y centro de comunión fraterna.

Y terminó la homilía con esta petición:

¡Madre de la reconciliación! Reúne a tu pueblo disperso por el mundo. Haz de la nación cubana un hogar de hermanos y hermanas para que este pueblo abra de par en par su mente, su corazón y su vida a Cristo, único Salvador y Redentor, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.



¡Nosotros rezamos por Cuba todos los días!
Germán Miret

El Santo Padre se nos acercó caminando entre las filas de asientos y espacios para las sillas de rueda.. Cuando llegó frente a nosotros, le dio la mano a Leida, ella le besó el anillo y no pudo decir palabra alguna, él le puso la mano en la cabeza y siguió hacia mí. Me puse en pie, le di la mano, y dije: “Santo Padre, ore por Cuba”.

Ya él se había volteado hacia la siguiente persona, pero al oír mis palabras, se detiene, da un giro y mirándome de frente me dice con voz fuerte:

¡Cuba! ¡Nosotros rezamos por Cuba todos los días!

Aquella experiencia vive imborrable en mi memoria. La conservo como una de las mayores bendiciones que el Señor me ha concedido. ¡Yo rezo por Cuba todos los días, …pero yo soy cubano!. El tener la certeza de que un hombre como el Papa, representante de Cristo en la Tierra, oraba cada día por mi pueblo, que lo tenía presente en su mente diariamente me llenó de alegría y esperanza.

Entrevista al P. José Joaquín Espino, párroco de la iglesia San Lázaro, en Hialeah
Participante de la II Asamblea Nacional de Cáritas Cubana, que se celebró del 31 de enero al 3 de febrero de 2007 en la Casa Sacerdotal San Juan María Vianney, en la capital cubana

CRECED: Celebración, memoria y proyecto de la diáspora
Ondina Menocal


Centenario de La Salle en Miami

Germán Miret

Los Hermanos De La Salle: Fieles al Credo aprendido

Germán Miret

Hno. Victorino de la Salle, fundador de la Federación de la Juventud Católica Cubana en 1928. Que nos propuso un ideal cristiano, social y patriótico.
Silvia Rodríguez Fumero



Dos realidades, una sola Iglesia
Lourdes del Río

En Comunión con las comunidades cubanas de Miami y de Cuba: Visión y Propósito
Arzobispo John C. Favalora

La Iglesia en diálogo: Un espacio sagrado
P. Juan Sosa

En Comunión: La reconciliación no es “borrón y cuenta nueva”
Alicia Marill

"Este proceso desde la fe nos ayuda a ver con claridad que, a raíz del sufrimiento, nuestras vidas en el exilio han dado mucho fruto. Y no sólo eso, sino que tenemos un legado de historias heroicas fundamentadas en la fe."

Foto: En Comunión, reunido en la iglesia La Milagrosa,
el domingo 30 de marzo. Desde arriba, a la izquierda: Luis Pérez, Patrick Hidalgo, el P. José Luis Menéndez, Armando Cabrera, Germán Miret, el P. Gustavo Miyares, David Cabarrocas, Silvia Rodríguez, Ondina Menocal, Fify Cabrera, Loly Espino, Alicia Marill, el P. Robert Scheriter, Juan J. Rodríguez, Sammy Díaz, Biby Hidalgo, Tony López, Alex y Dayami Madrigal, y Vicente Murgado
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Foto: Dora Amador

El Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Pedro Meurice, comparte con En Comunión

En Comunión con las comunidades cubanas de Miami y de Cuba
John C. Favalora
Arzobispo de Miami

 

 

En Comunión: Un proceso hacia la Cuba futura
Dagoberto Valdés


Foto: El grupo En Comunión, de la Arquidiócesis de Miami,
se reunió en la capilla San Francisco y Santa Clara,
el domingo 23 de mayo de 2002, fiesta de la
Ascensión del Señor.
Foto: Dora Amador

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      Padre Armando Llorente, S.J.

Hasta luego, padre Armando
NINO ALVÁREZ


Amando Llorente: “Salvado” y exiliado por Fidel Castro

WILFREDO CANCIO ISLA

 

Murió el Padre Tino
Luis Mario
Diario Las Americas
Publicado el 10-20-2010

En esta ciudad de Miami a la edad de 85 años, dejó de existir este martes 19 de octubre de 2010 a las cuatro de la tarde, el tan popular sacerdote jesuita Reverendo Padre Florentino Azcoitia, quien era llamado por todos Padre Tino, como a él le gustaba que lo llamaran.

Nacido el 19 de noviembre de 1924, el Padre Tino llegó a la ciudad de Miami en 1968 para trabajar en el recién refundado Colegio de Belén.

El gran sueño del Padre Tino comenzó a tomar forma en mayo de 1971, cuando un grupo de seglares lo acompañó a dirigir los primeros Encuentros Familiares, fundados por él. La Iglesia los aprobaría oficialmente, como un regalo de Reyes Magos, el 6 de enero de 1977. Primero se trataba de reuniones con los padres, después de los padres con sus hijos y, finalmente, el encuentro de la familia completa con Cristo, en una misa de clausura.

Pero si admirable es esa obra evangelizadora que ha dado tantos encomiables resultados, hay que reparar también en los logros materiales de la construcción de la Casa Manresa.

Llegar hoy a esa Casa es recrearse en aquellas edificaciones que llaman a la meditación, entre su silencio y el olor a santidad que respiran hasta las piedras. Construir todo aquello y poder mantenerlo después, llega a ser un milagro de lucha, perseverancia y fe.

El Padre Tino era como esos viejos curitas de aldea, identificados tanto con su grey cristiana que se funden en ella como un miembro más de la familia. Así se le quería a este sacerdote simpático, batallador, con mucho de santo pero ejemplarmente humano.

Un gran conocedor del Padre Tino, el Padre Eduardo M. Barrios, S.J., declaró a DIARIO LAS AMÉRICAS que el sacerdote fallecido “deja un recuerdo imborrable en todos los que se beneficiaron de su celo pastoral. Además de la predicación, recibía a muchas personas que buscaban consejería espiritual, y también llegó a otras muchas personas por medio de programas radiales”.

Según el Padre Barrios, el Padre Tino “cultivaba el trato con Dios, tanto por el estudio y meditación de la Sagrada Escritura como por la liturgia y la adoración eucarística. De esas fuentes sacaba la fuerza interior para llevar adelante con tanto tesón sus ministerios al servicio de las familias con los Encuentros y Ejercicios Ignacianos.”

DIARIO LAS AMÉRICAS mantuvo siempre estrechos vínculos con este sacerdote ejemplar. Que descanse en la paz de ese Dios que tanto amó, el Reverendo Padre Florentino Azcoitia, S.J., nuestro querido Padre Tino.

Su cuerpo estará expuesto en la Casa Manresa, 12190 S.W. 56 Street (Miller Drive), Telf. 305-596-0001 este jueves 21 de octubre, en la Casa Manresa de 7:00 PM a 11:00 PM., y el viernes 22 a las 11:00 AM, allí mismo, se celebrará una misa de Cuerpo Presente. Inmediatamente después recibirá cristiana sepultura en el Cementerio Católico “Our Lady of Mercy”.

 

 


Declaración del Grupo de Trabajo de los Guías Espirituales del Exilio por la injusta ley de “pies secos, pies mojados
Conmovidos por los lamentables sucesos de la polémica devolución a Cuba de quince cubanos que aspiraban al disfrute de la libertad, y los que han sido víctimas de una arbitraria interpretación de las leyes, nosotros, hombres y mujeres de fe cristiana, expresamos nuestra más sólida protesta ante las autoridades responsables de la injusticia cometida.


Características del ecumenismo en Cuba

Jacobo J. Guiribitey

El ecumenismo cubano nació junto a las primeras prédicas evangélicas en Cuba. Colportores [personas que distribuían biblias] y misioneros cubanos se mezclaban entre las diferentes denominaciones, y en su mayoría se iniciaron en la doctrina protestante en las iglesias episcopales, bautistas, metodistas, presbiterianos, etc.

 


Una alianza pastoral

Rev. Martín Añorga
La década de los años sesenta fue dramática para lo que entonces era la pequeña ciudad de Miami. En aquellos tiempos de hace ya cuatro décadas, llegaban diariamente al sur de la Florida centenares de refugiados cubanos y las iglesias se vieron comprometidas con la tarea noble de recibirlos, ayudarlos y prepararlos.


Algunos datos religiosos a inicios del 2006

Marcos Antonio Ramos
Escribir acerca de religión en Cuba es enfrentar la dificultad de determinar aproximadamente las cifras de afiliación y práctica religiosa.

 

Carta a un joven cubano (I)
Carta a un Joven Cubano (II)
Carta a un Joven Cubano (III)
Carta a un joven cubano (IV)

GERMÁN MIRET

 

El Mariel demostró el amor familiar del pueblo cubano
Mons. Agustín Román

 

El año que llegó de Cuba la Virgen de la Caridad
Fue cuando la presencia cubana inició un proceso que transformaría a Miami, y la Iglesia Católica local experimentó su reto y regalo mayores
DORA AMADOR

 

Félix Varela: Sacerdote, patriota y santo
P. Arnaldo Bazán

El Padre Varela y la Esclavitud
Alfredo Romagosa

 

 

Los comienzos del apostolado cubano en Miami y los Cursillos de Cristiandad
GERMÁN MIRET
Entre los primeros exiliados se encontraban jóvenes, hombres y mujeres de toda procedencia y origen, quienes creyendo firmemente en la máxima de Pío XI de que “el comunismo es intrínsecamente perverso”, habían arriesgado sus vidas luchando por su fe y sus principios cristianos y se habían visto forzados a escapar. Venían con el dolor de haber dejado atrás a sus amigos encarcelados y a sus mártires, aquellos que murieron en el paredón de fusilamiento, muchos con el grito de “¡Viva Cuba Libre! ¡Viva Cristo Rey!”

 

 


1961: Fotoreportaje de la acogida

 

Fotos: Arquidiócesis de Miami

Religiosas del Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús llegan en otro
vuelo de Pan Am.

Religiosas del Sagrado Corazón llegan a Miami de La Habana.

Estudiantes del Colegio La Salle reciben con un abrazo a sus maestros también recién llegados de Cuba.

Los maristas desplegan una bandera cubana al llegar a Miami provenientes de La Habana

Los nuevos estudiantes cubanos en el colegio St. John the Apostle.

Adolescentes de la Operación Pedro Pan reciben a Monseñor Eduardo Boza Masvidal, entonces obispo de La Habana.

El obispo Coleman Carroll y Mons. Bryan O. Walsh les dan la bienvenida a los padres de unos niños de la Operación Pedro Pan.

Jóvenes recogen alimentos en el Centro Católico Hispano abierto por la Arquidiócesis de Miami.

Miles de exiliados asisten a una Misa en el Bayfront Park celebrada en agradecimiento a Estados Unidos.

1961 La imagen de la Virgen de la Caridad, llega a Miami el 8 de septiembre de 1961 y es llevada a la primera misa que se estaba celebrando en su honor en el estadio Boby Maduro. Es la imagen que está en la Ermita de la Caridad.

Una mujer embarazada recibe artículos para su bebé en el Centro Católico Hispano.

Refugiados cubanos hacen cola frente al Centro de Emergencia de Ayuda a los Refugiados Cubanos abierto por el gobierno federal.

   

La última misasal aire libre en La Habana, previo a desatarse la represión contra la Iglesia.

Los Hermanos De La Salle llegan al aeropuerto
de Miami el 25 de mayo de 1961.

 

Historia de la Agrupación Católica Universitaria (ACU) y el padre Llorente en Cuba y la diáspora.    

Teresa Fernández Soneira

 

Todo por los niños: la madre Margarita Miranda, rscj, y el Centro Mater de Miami - Fotos del Centro Mater
Teresa Fernández Soneira

80 Años de la Acción Católica Cubana
Germán J. Miret

La fe de los balseros y la Virgen
Verla en el mar es una de las experiencias comunes
de los balseros

Dora Amador

 

Mi maestra y compañera
Mons. Agustín Román, Obispo Auxiliar de

 

 

40 Años
Re. Martín Añorga

 

 

A Cuban American sister’s story
María Elena Larrea

Hilda Molina presenta el libro ''Antes que amanezca y otros relatos'' del periodista independiente cubano Jorge Olivera Castillo el 10 de mayo de 2010 con motivo de la conferencia “Pasos hacia la apertura democrática en Cuba: Libertad de expresión y asociación”, celebrada en Buenos Aires el 10 de mayo de 2010

 

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Premio 2010 a la Apertura Democrática en Cuba

"Para destacar la labor de los cubanos que, a pesar de tan grandes obstáculos, intentan que sus compatriotas puedan iniciar el camino hacia una transición a la democracia, la Red Puente Democrático Latinoamericano ha creado el Premio a la Apertura Democrática en Cuba. Este año, en su primera edición, la Red le encargó a su instituto asociado en Chile, la Corporación Justicia y Democracia, la integración de un jurado para el otorgamiento de este Premio. Al respecto, el jurado integrado por Patricio Aylwin, Soledad Alvear, Lourdes Flores y Patricio Walker resolvieron otorgarle el Premio 2010 a la Apertura Democrática en Cuba al “Proyecto Varela”, por considerarlo una iniciativa con exitosos antecedentes en países de América Latina como Chile y Uruguay, el haber obtenido un apoyo ciudadano sin precedentes dentro de la isla y una gran repercusión internacional. A ello, el Jurado también destacó que el “Proyecto Varela” es una de las iniciativas pacíficas dentro de Cuba que ha sufrido el mayor costo en cantidad de miembros y extensión de las condenas durante la ola represiva de marzo del 2003.

"En este reconocimiento al “Proyecto Varela”, el Jurado hace extensivo el mismo a todas las iniciativas dentro de Cuba que mediante métodos no violentos promueven la apertura política y con ella el respeto a las libertades democráticas fundamentales.

Hilda Molina nació en Camagüey, Cuba, el 2 de mayo de 1943. Es doctora en Medicina graduada en la Universidad de La Habana, especialista de Primero y Segundo Grado en Neurocirugía con Excelentísimo Primer Expediente en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de La Habana. Se especializó, además, en restauración neurológica, es investigadora titular de la Academia de Ciencias de Cuba y fue miembro del Consejo Científico Asesor del Ministerio de Salud Pública del mismo país.

Es autora de múltiples trabajos científicos publicados en órganos especializados, y miembro de numerosas sociedades científicas internacionales. Ha recibido gran cantidad de reconocimientos de la comunidad neurocientífica internacional, y las máximas condecoraciones que se otorgan en Cuba a los científicos y a las mujeres destacadas.

En reconocimiento a sus méritos, fue elegida diputada al Parlamento Cubano en 1993. En 1994, después de un largo proceso de discusión con las autoridades del gobierno cubano, renunció por decisión propia absolutamente a todo lo que la vinculaba al régimen, incluso a su condición de diputada. Actualmente vive en la Argentina junto a su familia.