El Señor te bendiga
y te guarde;
te muestre su rostro
y tenga misericordia
de ti.
Vuelva a ti su mirada
y te conceda la paz.
El Señor te bendiga.

TIERRA SANTA

 

La espera del Mesías

Del Libro del profeta Isaías

Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu del Señor:
espíritu de sabiduría y de inteligencia,
espíritu de consejo y de fortaleza,
espíritu de ciencia y de temor del Señor
–y lo inspirará el temor del Señor–.
Él no juzgará según las apariencias
ni decidirá por lo que oiga decir:
juzgará con justicia a los débiles
y decidirá con rectitud para los pobres del país;
herirá al violento con la vara de su boca
y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.
 

 
Una de las cuevas de Qumram donde se encontraron en 1947 los Rollos del Mar Muerto. Entre los manuscritos más importantes se encuentra el
Libro de Isaías. Fotos: Dora Amador.

 

El profeta San Juan Bautista en Mateo, Marcos, Lucas y Juan
Por aquel tiempo se presentó Juan Bautista y empezó a predicar en el desierto de Judea; éste era su mensaje: «Renuncien a su mal camino, porque el Reino de los Cielos está cerca.» Es a Juan a quien se refería el
 profeta Isaías cuando decía: Una voz grita en el desierto: Preparen un camino al Señor; hagan sus senderos rectos. Además de la piel que llevaba colgada de la cintura, Juan no tenía más que un manto hecho de pelo de camello. Su comida eran langostas y miel silvestre.
    Venían a verlo de Jerusalén, de toda la Judea y de la región del Jordán. Y junto con confesar sus pecados, se hacían bautizar por Juan en el río Jordán. Juan vio que un grupo de fariseos y de saduceos habían venido donde él bautizaba, y les dijo: «Raza de víboras, ¿cómo van a pensar que escaparán del castigo que se les viene encima?

 
Una de las fuentes del Río Jordán, en Galilea,
donde San Juan Bautista bautizaba

 

La llegada del Mesías


Fresco de la Virgen María subiendo de Nazaret al pueblo de Aim Karem
para visitar a su prima Isabel. Ambas mujeres están embarazadas.
 

Evangelio de Lucas 1, 5-80
Y dijo María: "Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador, porque  ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
   Derribó a los potentados  de sus tronos  y exaltó a los humildes.
   A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
   Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
como había anunciado a nuestros padres en favor de Abraham y de su linaje por los siglos."

   


El ángel del Señor les anuncia a los pastores que ha nacido
en la ciudad de David –Belén– el Salvador, que es Cristo Jesús.

Evangelio de Lucas 2, 1-20
Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.
   Se les presentó el Ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor.
   El ángel les dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre."
   Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace."

 


Mural de la Sagrada Familia, en la casa de José, en Nazaret.

Evangelio de Lucas 2, 21-39
Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor,
como está escrito en la Ley del Señor: ”Todo varón primogénito será consagrado al Señor” y para ofrecer en sacrificio “un par de tórtolas o dos pichones” conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.
   Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.
Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.

 

Mapas de Tierra Santa

 

Fotorreportaje de Jerusalén


Un grupo de jóvenes cristianos cantan en Jerusalén.














Un adolescente judío reza en el Muro de los Lamentos.


Un palestino reza en la Explanada de las Mezquitas Al Aqsa y el Domo de la Roca, a unos pasos del
Muro de los Lamentos.

 
Carta de Juan Pablo II sobre la peregrinación a los lugares vinculados a la Historia de Salvación


Símbolo de la presencia franciscana en Tierra Santa: los brazos de Cristo y Francisco con la Cruz, en forma de tao, en el fondo. Arriba de los brazos está la Cruz de la Custodia Franciscana de Tierra Santa.

Carta Juan Pablo II al Ministro general de la Orden Franciscana sobre la Custodia de Tierra Santa
 

El llamado franciscano a peregrinar a Tierra Santa
Dora Amador

«Emergencia Belén»: urge ayuda para niños, ancianos y enfermos
Marta Lago

Viaje a Tierra Santa
Dora Amador

Peregrinar a Tierra Santa
Luis E. Siman

Custodia franciscana

 
 

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